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viernes, 11 de mayo de 2007

LA "VERDE" PRIMAVERA


Después de un largo y frío invierno hace su entrada el equinoccio de la primavera cuándo los días se hacen más largos y las noches más cortas. Es el momento en que la naturaleza despierta y sale del letargo; el momento del “renacer”.
La luz, la temperatura ambiental, la evidencia de que la naturaleza despierta agudizando nuestros sentidos, haciéndonos percibir el color y los aromas de las nuevas floraciones, nos invita a comunicarnos, a relacionarnos, a dejar a un lado el retiro en nuestros hogares que nos induce de alguna manera el frío y la oscuridad melancólica del invierno.
La primavera nos despliega sus bellos colores invitándonos a la “renovación”.
En todas las culturas los pueblos tienen costumbres y tradiciones que se repiten en cada período primaveral, convirtiéndose en un auténtico ritual de renovación preparándonos para el período estival, tanto a nivel personal y físico (dietas, gimnasios, belleza) como haciéndose extensivo a nuestros hogares o espacios de trabajo. Lo que ocurre es que los occidentales a veces no somos lo suficientemente reflexivos para ser conscientes como en otras culturas de que con nuestro proceder cada período primaveral recurrimos a ese “ritual” provocando el cambio y por tanto a la regeneración en nuestras propias vidas.
En España, dónde todo gira entorno a las reuniones, celebraciones, ceremonias, y la vida social es tan importante, también accedemos a esa manera de rejuvenecimiento, de transformación.
La vivienda es el espacio dónde más se acusa la transformación. Es el momento de hacer limpiezas a fondo, reformas pendientes, cambios de armarios, se remozan las fachadas, se renueva la pintura, se tira lo viejo e inservible, se preparan los jardines y terrazas para poder pasar los máximos momentos de ocio al aire libre y disfrutar de las plantas y las flores acercándonos de alguna manera a nuestra necesidad con el contacto con la naturaleza y el entorno.
Los chinos inician su Nuevo Año justo al final del invierno, cuándo empieza a dar paso la primavera.
Color es sinónimo de primavera. Incluso en la mesa se aprecian los nuevos colores que aportan las hortalizas y las frutas de la temporada (fresas, nísperos, tomates, espárragos…)
Para el Feng Shui el color asignado a la primavera es el verde, el verde esmeralda o verde azulado, y el elemento que le rige es la madera; el punto cardinal es el Este/Sudeste dónde se sitúa en el área de la vida familiar y la salud (según el Bagua ).
Las formas que representan el elemento madera son el rectángulo vertical o rayas verticales, las formas alargadas en general. Las plantas también pertenecen al elemento madera.
Si queremos reforzar el área de la salud y la vida familiar, podemos hacerlo colocando elementos simbólicos que la activen, cómo utilizar objetos con las formas que rigen la madera, tanto objetos con las formas en sí u objetos que las contengan, también mediante el color verde, y por supuesto las plantas, siempre procurando que la forma de las hojas sean redondeadas o al menos no agresivas, y que siempre se mantengan en buen estado. Las plantas nos dicen mucho sobre el estado energético del lugar dónde se encuentran.
En la medicina china rige el hígado y la vesícula biliar.
Volviendo al tema del color,- y por supuesto sin perder de vista el matiz tonal,- el verde es sinónimo de naturaleza, representa todo lo que crece, de la esperanza; es el símbolo de la vida. También de la salud, de la prosperidad, de lo fresco, de juventud (del inicio, la inmadurez).
Ya en la antigüedad se teorizaba sobre los efectos psicológicos del color, siendo Plinio “el viejo” el que alegó: “el verde alegra la vista sin cansarla” .Goethe también escribió sobre el efecto tranquilizante del verde, siendo en esta época el color preferido para cubrir las paredes de las habitaciones donde se pasaba mayor tiempo, y en su tradición simbólica las normas de la época establecían el verde como color de la burguesía.
Actualmente el verde se utiliza en los quirófanos y batas del personal quirúrgico, pero no por casualidad. El rojo de la sangre fatiga la vista concentrada del cirujano, si además dirige la mirada a una pared de fondo blanco aparece una forma verdosa que aún puede fatigar más la percepción visual (no olvidemos que el verde es el complementario del rojo), sin embargo si se dirige hacia tejidos o superficies verdes ya no produce esa mancha molesta en la visión además de producir un efecto tranquilizante (también se comienza a emplear el azul por los mismos motivos).
Si hablamos del uso terapéutico del color (cromoterápia), el verde es el color curativo por excelencia. El verde estimula la regeneración de los tejidos afectados. La vibración de su tonalidad ayuda a iniciar el proceso de curación natural. Sin embargo, desde el punto de vista terapéutico sobre el uso del color, no se recomienda emplearlo en diversos tipos de cáncer ya que puede estimular el crecimiento.
Tampoco podemos obviar que se utiliza dentro del campo de la señalética como símbolo funcional jugando un importante papel en la vida moderna, lo entendemos rápido si pensamos en los semáforos, salidas de socorro, o cualquier elemento que nos quiera indicar,”adelante” o iniciar una acción.
Volviendo retomar el inicio de una nueva estación que nos invita a la renovación y siendo el “verde” su color simbólico (aunque siempre vaya acompañado del despliegue de otros colores vivos que nos aporta la naturaleza), nos contagia de las ganas de cambio, de iniciar nuevas metas y propósitos.
Empecemos por nosotros mismos y sobre todo por nuestros hogares o lugares de trabajo si fuera posible.
Solo queda recomendar, y como si de un slogan se tratara (tan común en nuestros días):
“En esta primavera pon verde en tu vida”, regenérate, renuévate, deshazte de lo inservible a todos los niveles y limpia y reorganiza tu entorno, sentirás una gran descarga.
Que tu Chi renazca.

jueves, 25 de enero de 2007

EXPERIMENTANDO OTRA PERCEPCIÓN ESPACIAL


Tal vez sea la palabra "armonía" la que mejor defina un estado de equilibrio en el ambiente.
Vivimos en una sociedad en la que buscamos un "estado de bien estar".
Cuidamos nuestra salud, nuestra alimentación, nuestro físico...y la mayoría de las veces no cuidamos el habitáculo donde vivimos, trabajamos, descansamos...espacios donde pasamos más de la mitad de nuestra vida, donde ejercemos funciones que requieren nuestra concentración, nuestro rendimiento, nuestra relajación.A veces ni siquiera percibimos que algo molesta a cualquiera de nuestros sentidos: a la vista, al olfato, al tacto o incluso más allá de nuestros sentidos: a nuestro subsconsciente. Estamos tan ensimismados en lo aparente que no conectamos con nuestro interior que nos advierte que "algo" en nuestro entorno, sea doméstico o laboral, nos está perjudicando de una manera u otra y afecta a nuestra salud física, mental y anímica. Si por un momento nos relajáramos,abrièramos nuestros sentidos con total generosidad y conectáramos con nuestra intuición haciendo un recorrido por el entorno del espacio en que nos encontramos en ese momento, se nos abrírian los ojos al igual que la consciencia, y seríamos capaces de percibir elementos y sensaciones que antes jamás hubieramos podido pensar que estuvieran ahí.
Esa es mi manera de entender el Espacio Interior cuando me enfrento a él para modelarlo,transformarlo, organizarlo o funcionalizarlo.Como si de una antena se tratara conecto mis instintos sumados a la experiencia que me aportan los años de profesión.Necesito saber, o sentir, además, como es capaz de percibir la persona para quien Diseño, para poder hacer del espacio esa transformación.
De ahí que siempre haya estado buscando nuevas maneras de concebir el interiorismo para que estuviera acorde con la persona y el entorno.
En mi inquieta manera de aprender, no sé cómo, me topé con el Feng Shuí, hace ya más de 9 años y no dejo de aprender de su filosofíaque me ha llevado a ponerme a estudiar chino para intentar entender más aún.
Si apartamos las distintas formas de concebir una filosofía de vida,las costumbres y supersticiones propias de este Arte milenario de la Ubicación, nos encontramos con lo que unos renglones más arriba mencionaba,con la intuición de las sensaciones, el sentido común y lo que de inmediato no estamos acostumbrados a detectar.Os propongo que en un momento determinado en que podais dedicarle unos minutos con tranquilidad, en el espacio en que os encontreis, pongais en alerta todos esos sentidos, solo captar no intenteis analizar,sed conscientes de lo que "percibis",os aseguro que de repente ese espacio se convertirá en otro que no habías "visto", que no habíais sentido.Experimentar qué os produce cada cosa qué hay,los objetos, la luz, el color,las personas, el olor,las texturas...seguramente, es posible que si pudierais, saldríais corriendo, pero dejando a un lado esta exageración, es muy problabe que suprimierais alguna cosa, o la cambiarais,pués la mayoría de las veces convivimos con objetos que nos desagradan o nos traen recuerdos negativos, y que simplemente los tenemos ahí, por desidia,cortesía,o"adorno"He querido introducir de esta manera esta página de "actualidad" ,en la que voy a transmitiros mi experiencia profesional,consejos y sugerencias,para que entendais cómo proyecto mi trabajo y que es una manera sencilla de convertirlo en una filosofía de vida como otra cualquiera.
Este blog estará abierto a todas las propuestas y preguntas.Os invito a que pongais en letras vuestra experiencia con la propuesta que os he hecho y confio que sigais visitándome.
Que fluya un buen "CHI"en vuestro entorno.